miércoles, 16 de noviembre de 2011

Con buena "letra"

El próximo viernes 18 de noviembre el Instituto Nuestra Señora de la Misericordia estará realizando las “XVI Olimpíadas Ortográficas” en la ciudad de Rufino, provincia de Santa Fe. Este evento congrega cada año  a más de cien chicos de distintos establecimientos educativos de los 7° años del nivel primario y 1° y 2° años del nivel secundario, de la localidad y zona de influencia.
El evento comienza a las 8 hs con la acreditación de cada escuela. Luego se realiza la apertura formal con todos los participantes y los docentes que estarán acompañando a sus respectivos alumnos.  
 La olimpíada está organizada en tres rondas llamadas niveles:
 A partir de las 9 horas se dará inicio a la primera competencia
La segunda a las 11hs
La tercera a las 14 hs.
El jurado está distribuido de la siguiente forma:
-De 7° grado: Profesoras Miriam Gil y Carla García
-De 1° año: Profesoras Marcela Sacchi y Patricia Gonzalez.
-De 2° año: Profesoras Ana Baiardi y Mariel Monasterio.
Todo está preparado para vivir esta fiesta que nos encuentra cada año desde hace 16 atrás, para honrar nuestra lengua tan elevada y compleja, tan llena de vericuetos, pero tan fascinante en su polisemia.
La institución está ansiosa de volver a abrir sus puertas como en cientos de oportunidades en el año para producir la interacción de todos los protagonistas que se darán cita probando sus conocimientos en la materia.
Aguardaremos la instancia con el propósito de celebrar una vez más este momento de encuentro compitiendo fundamentalmente con uno mismo y celebrando la oportunidad de seguir adquiriendo saber, en este mundo que requiere la permanente incorporación de competencias más variadas y heterogéneas.


                              Con Marcela Sacchi y Carla García, ultimando detalles para las Olimpíadas

martes, 15 de noviembre de 2011

Una vida de entrega

 “Toda una vida girando alrededor de la escuela”. Es la frase que mejor les queda a Lidia Mercado y María del Carmen Morischetti. La primera secretaria del colegio superior 50, la segunda Profesora de Ciencias Naturales en el Misericordia y el Superior 50. El pasado lunes ambas han entrado en una nueva etapa de sus vidas, les ha llegado el momento de jubilarse. Las dos ya dejaron su huella fundamentalmente por su capacidad expeditiva, por su pasión, su generosidad y entrega permanente. A Lidia la conozco del barrio, siempre tan cálida y atenta; pero sé también de su trabajo prolijo y dedicado. En cambio  María del Carmen, ha sido mi profesora de Biología durante los cinco años de mi formación en el secundario. Siempre con sus ganas, su solvente formación académica y esa forma de ser tan llena de calidez. Fue muy emotivo escucharlas hablar durante el recreo del 50, sobre lo que para las dos significaba ese momento. Con un cúmulo de sentimientos encontrados y el deseo contenido de seguir un tiempo más, ofreciendo su saber a todos los que estaban aguardando con el mayor respeto que estas dos grandes mujeres merecen, el momento de ocupar los flamantes puestos con una elevada responsabilidad: amar la tarea con devoción y entrega. En ese sentimiento va la misión ligada a honrar el puesto que con tamaña alegría supieron ocupar lidia y “la Morische” (así la llamábamos los alumnos). Treinta y seis años una, cuarenta años la otra, dentro del sistema educativo. Qué encantadora manera de celebrar la despedida, las dos trabajando como si fuese el primer día en su función. Dos excelsos ejemplos de todo lo que se necesita para hacer de este el mejor trabajo del mundo: EDUCAR.

Lidia, Patricia y María Del Carmen

domingo, 13 de noviembre de 2011

Shakespeare: entre la resistencia y el encanto.

“Duda que sean fuego las estrellas, duda que el sol se mueva, duda que la verdad sea mentira, pero no dudes jamás de que te amo.”
Esta frase pertenece a William Shakespeare, el escritor británico considerado uno de los más grandes de toda la historia literaria. Uno puede elegir en el transcurso de la vida de adulto leer o no una obra del gran autor inglés, pero no se debe siendo docente del nivel medio, privar a los alumnos de conocer algo de su prolífica obra.
Cuando proponemos aproximarnos a Shakespeare, suelen ocurrir distintas cosas. Por un lado, están los que les encanta encontrarse con este gran autor y por el otro ¡los que odian que haya existido! ¿Cuáles serían los motivos? Hay distintas variables, pero la que más resuena es: el lenguaje y el estilo. Lo mismo que ha hecho esplendorosa a sus tragedias y comedias, hoy es lo que más se repele. Sin dudas estamos hablando de adolescentes, nuestros jóvenes cibernéticos e hijos de la cultura de la imagen, que en su mayoría ya ni siquiera toman el diario para leer los chistes de la contratapa. Otra enorme dificultad es el vocabulario escaso, paupérrimo y vulgar que abunda en esa etapa de la vida. Nuestros chicos del siglo XXI, utilizan en un amplio porcentaje unas 150 palabras en las cuales redundan de forma asombrosa en todo tipo de contexto comunicativo. ¿Saben cuántas palabras utiliza aproximadamente una persona que hace dos décadas atrás tenía 30 años y que solo contaba con una formación básica de nivel primario? 300 de un total de 283.000 que tiene el diccionario de la real academia española. ¿Y cuántas utilizó “el padre de la lengua hispánica”, Miguel  de Cervantes Saavedra? Se calcula que unas 8000. Esto plantea por lo menos dos cuestiones: nuestro idioma posee una de las mayores posibilidades para expresar acciones, sentimientos, conocimientos, etc.; por otro lado los modismos, dialectos y espacios significativos que cada lugar geográfico le aporta genera serias dificultades para la “verdadera comunicación”. Destaco verdadera porque cuando creemos estar más comunicados es cuando menos lo estamos. Si quienes integran el circuito de comunicación, no logran decodificar lo que el emisor intenta expresar ¿de qué tipo de comunicación hablamos?
Retomo el tema que deseaba abordar hoy, aunque considero que era importante subrayar lo anterior. Este año decidí trabajar con un grupo de alumnos de 3° año, algunas obras de Shakespeare. Usualmente se trabaja por una cuestión de organización con un solo texto literario para optimizar las actividades de la clase. Me pareció interesante probar con armar grupos y distribuir distintos títulos literarios entre cada uno de ellos. Así surgió un trabajo práctico que podríamos llamar “ convencional”, con un agregado: la representación de un acto o escena del texto elegido. “¿Nos tenemos que estudiar todo de memoria?” La verdad es que me hubiera gustado mucho ( para que negarlo) pero era una tarea que demandaba tiempo y el objetivo era otro. Les dije que no hacía falta, aunque debía notarse que ya estaba leída la escena o el acto… por lo menos que se observara la coordinación al momento de la representación. Lo interesante es que cada grupo se encargó de armar el escenario (en el mismo espacio físico del aula) con pequeños detalles que mostraban aspectos que decidieron resaltar, por los motivos que fueran… ¿El resultado? Muy bueno, al principio, costó, pero posteriormente me sorprendieron favorablemente. ¿Todo terminó allí? No por cierto, les tomé una evaluación escrita, las calificaciones no fueron altas, reconozco que fui muy exigente… ahora, ¿está mal serlo? Por varias razones, en estos tiempos tendemos a nivelar para abajo y por estas razones concluyen en gran número con un bajísimo nivel de formación en la enseñanza media, que luego sufren serias consecuencias en las universidades.
Me gustaría concluir con algo que me sugirieron cuando la unidad ya estaba terminada, mis alumnos me dijeron: "¿por qué no hacemos una obra de teatro y la representamos?" Bueno eso ya es parte de otra historia y otro momento que estamos próximos a cerrar…
Hay que saber esperar, primero viene la resistencia pero luego lo esperable es que surgan buenas propuestas de sus propias bocas.

                                  Alumnas de 3° año. Sueños de una noche de verano de Shakespeare.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Señorita Maestra

La vida da distintas oportunidades. Hace varios años atrás cuando deseaba tanto ser Profesora en  Letras, no se me hubiera ocurrido dar clases en el nivel educativo primario. Las razones no me son claras o determinantes, pero no era esa la elección de lo que yo suponía vocacional. Sin embargo, una instrucción en conocimientos que supo ser un pasatiempo, se convirtió en otra de mis grandes pasiones: el francés. El aprendizaje de este  delicado y musical idioma me ofreció, casi sin querer, la oportunidad de ejercer la grata profesión de ser maestra. Este año por primera vez me enfrenté a un salón atisbado de niños entre los 9 y 11 años. El sonido agudo de todas esas voces diciendo: bonjour mademoiselle, me contagió una motivadora e inesperada sensación de regocijo. Es muy poca la experiencia que he tenido con los más pequeños, pero sé que me ha sido tan enorme la satisfacción de interactuar con ellos en cada clase y en cada salón que espero con ansias la hora para continuar mi trabajo…
Palabras dulces, miraditas brillantes, preguntas insólitas, respuestas sorprendentes, dibujos hechos con el corazón, las corridas para venir a abrazarme y la manera de llamarme: seño, seño!... todo se ha transformado en un nuevo desafío que con alegría y ningún esfuerzo me toca enfrentar.
El siguiente es un poema que trabajamos con 4° grado, conociendo algunos animalitos y aprendiendo algunos verbos y adjetivos.
Mes Animaux
J’ai un petit  poisson
Qui nage tout en rond
J’ai un petit oiseau
Qui vole trés trés haut
J’ai un trés gros chat
Qui ne mange pas le rats
Et un trés vieux chien
Qui ne fait vraiment rien.

Je les aime bien mes petits amis.
Quand on est  ensemble,
Jamais on ne s’ennuie.

Je les aime bien mes petis copains.
Toujours avec eux
Je suis trés heureux.
Para terminar, algunas fotitos :





jueves, 10 de noviembre de 2011

Reflexión II: "¿El miedo existe?"

Hace un par de días alguien dijo: el miedo no existe. Cómo tiziano ferro evoca en su canción de nombre homónimo. Y entonces yo me puse a pensar en base a qué uno puede fundamentar que el miedo no existe. ¿No existe por qué solo no hay peligro "real" que pueda suponer un riesgo para la vida? ¿cómo se explica entonces eso que nos suele suceder cuando experimentamos ciertas inseguridades? Freud hablaba de dos tipos de miedos: el real y el neurótico. Sobre el primero hay sobrados tratados. Se dice que es un instinto común a los seres humanos y del que nadie está completamente libre. Sobre el segundo: que es imaginario y nos persigue. Es sobre este último que deseo hablar.
El tiempo y el pensamiento van juntos. El proceso que da origen al miedo, la raíz del miedo es el binomio tiempo/pensamiento. Si el pensamiento crea el miedo, detener el pensar disuelve el miedo. ¿Pero, es posible detenerlo? Pensar en dejar de pensar, ¿ no es pensar? “Pienso, luego existo”, decía Descartes… pero el pensar también es la raíz de esta dificultad. El miedo es pensamiento y tiempo, el tiempo es entonces, también distancia…. ¿Qué se debería hacer?: actuar. La acción permite cambiar el rumbo de lo que hacemos mal. Desde que somos niños se nos lastima, allí aparece el sentido de la recompensa y el castigo y así crecemos repitiendo patrones, temerosos de repetir la historia o de que se nos hiera nuevamente.
Todo esto hace que creemos grandes murallas a nuestro alrededor. He aprendido que el solo hecho de decir: es demasiado difícil, lo hace difícil y frena la acción. ¿Qué es el tiempo para nosotros? Desde que nacemos se sabe que moriremos… incluso detener un poco la muerte para vivir es hacer alusión al tiempo. ¿Qué nos queda? ¿No hay salida? Ya que  dejar de pensar es dejar de existir. Sin embargo, parece ser que si nos mentalizamos de que esto no solo nos pasa a nosotros y dejamos esa mirada individualista y egocéntrica, podemos dejar de sentir eso que nos persigue y nos impide avanzar hacia la libertad de “hacer” sin poseer… porque sentir que se posee, genera el miedo de perder.. si no se posee… ya no hay temor, no hay miedo… solo hay pureza de elección por el simple motivo de dar sin condición…
Cómo el poema de Galway Kinnell: “porque es necesario volver a enseñar a una cosa su encanto”. Amo esos versos, aunque aún más cuando dice: “pues todo florece por dentro, por su propia gracia”. Si el alma y el corazón no están liberados del miedo difícilmente puedan transmitir lo que realmente sienten.
Seguramente habrá muchas teorías que aborden el tema con distintas percepciones. Esta es la que más se ajusta a mi experiencia personal y quería compartirla con ustedes. Espero les sirva de algo.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

REFLEXIONES I

Les dejo algo para que comience a abrirse nuestra mente y nuestro corazón hacia un momento de reflexión. La propuesta es comenzar a abordar un tema que necesita que estemos internamente preparados desde lo emocional y lo mental.
He elegido este poema del escritor americano Galway Kinnell:

El capullo

Simboliza todas las cosas,

Incluso aquellas que no florecen, 

Pues todo florece por dentro, por su propia gracia.

Aunque es necesario

Volver a enseñar a una cosa su encanto,

Poner una mano en la flor

Y tornar a explicarle con las palabras y el tacto,

Que es encantadora,

Para que florezca de nuevo,

Por dentro, por su propia gracia.

Galway Kinnell



  

          

martes, 8 de noviembre de 2011

" Cabalgando Estratégicamente"

¡Uhhh qué plomazo! naaa, leamos un resumen... ¡¿El Martín Fierro completo?! ¡¿No podemos leer otra cosa, algo menos aburrido?! Quienes somos profes de Lengua y Literatura nos encontramos a diario con un sinfín de negativas que obstaculizan un tanto la tarea que nos compete en el área, pero dudo que este no sea el más complicado de todos: la lectura de "El gaucho Martín Fierro" de José Hernández. Me detengo en esta implicancia solamente, sin dedicarme a incorporar conceptos como: reflexionar, inferir, argumentar, fundamentar, etc; no porque no sean capaces de hacerlo, incluso realizan todas estas operaciones mentales, sin ser plenamente conscientes de ello.
Muchos llegan al secundario habiendo leído el poema gauchesco en el nivel inmediatamente inferior, y consideran que ya ha sido suficiente “tortura” haberlo trabajado en ese momento, ¿para que seguir con el “calvario”?. Allí entran nuestras neuronas a funcionar agitadamente, porque entre otras cosas los profes de Literatura sabemos de la importancia histórica que la obra posee. Terminar el nivel medio sin haber leído el Martín Fierro, equivale a mi parecer a no trabajar la Revolución de Mayo en el primario. Cada grupo responde de manera distinta al abordaje didáctico que el docente puede sugerir, pero que quede claro en un 80 % ( prefiero no generalizar) poseen un denominador común: el desprecio por el texto gaucho.
Entre argumentos y contraargumentos (por llamarlos de alguna manera… soy demasiado optimista ante la consideración de las “razones” que la mayoría aducen), comenzamos con la lectura. “¿Quién quiere empezar a leer?” ….. (silencio absoluto y molesto)
En síntesis, si no hay un alumno que hace las veces de “voz portante de los momentos de lectura”, termina leyendo la docente, hasta que… uno puede empezar a sugerir cosas. Recuerdo una vez que pregunté: ¿alguien sabe tocar la guitarra? Y me respondieron afirmativamente, a partir de ese instante, no pararon de leer hasta el final con el sonido típico que acompaña cada canto, cada verso, cada escena pintoresca.
En otros casos ha sido suficiente pedirles que si no quería leer solo uno que lo hicieran en grupo… y allí entre risas burlescas, van armando la historia con sus voces a coro, a veces disonantes. También cito el caso último de mi experiencia docente: la incorporación del lenguaje cinematográfico a la “lectura comprensiva y placentera de la obra”.
Hay varias versiones del Martín Fierro, quizás la más vista y popularizada sea la versión de 1968, de Leopoldo Torres Nilsson, protagonizada por Alfredo Alcón. Incluso hay una versión del cantante folklórico Horacio Guarany de 1974, dirigida por Enrique Dawi, “la vuelta del Martín Fierro”. Pero no ha sido ninguna de las mencionadas la película elegida. Hace un tiempo me topé casi por casualidad con la animación del gran dibujante y escritor rosarino Roberto Fontanarrosa. ¿Dibujos animados para jóvenes que están a punto de comenzar la facultad? Lo mismo me pregunté yo…
Hoy producto de mi experiencia, puedo decir que es una excelente opción que gusta, entretiene y lo mejor de todo: los acerca al sentido del “ser” próximo a un determinismo siniestro del hombre esclavizado en el género, pero que a su pesar, con una contradicción que hiere el alma, siente orgullo de “ser” gaucho argentino.
“ Está buena la peli, me ayudó a imaginarme todo: el ambiente, los protagonistas, las sensaciones de tristeza y felicidad… está copada. La música se impone”. Así se expresaba una alumna luego de ver el film. ¿La música se impone? Y si. La música es de DIVIDIDOS, un grupo de rock nacional que supo encontrarle la vuelta a la patriada. Es una muy buena propuesta para acercarse a la épica criolla y entender que Martín Fierro no fue “matrero” por voluntad.

Les proporciono un momento de lectura (¡complicada la lengua natural del gaucho!).¡ Y pensar que ninguno quería leer!: